ATTENTION
- le 24 et le 31 décembre 2017 le château fermera ses portes à 16h15 (dernier accès à 15h15)
- le lundi 8 janvier 2018 le château sera fermé toute la journée

El parque

El castillo de Azay-le-Rideau se levanta sobre una isla situada entre dos brazos del Indra. Este sitio excepcional, que tanto encanto confiere al castillo, alberga una rica flora y fauna de la que los distintos propietarios han sabido sacar provecho.

© Léonard de Serres / Centre des monuments nationaux

  

Cuando compra el castillo en 1791, Charles de Biencourt, apasionado de la botánica, desea transformar el jardín regular en parque paisajístico. Los jardines ingleses, con su trazado irregular, las formas libres de las plantas y las ondulaciones del terreno creadas reflejan una idea natural y no controlada de la naturaleza. La topografía del entorno de Azay y la abundante presencia de agua son perfectas para este tipo de jardines.

Los acontecimientos revolucionarios retrasan la creación del jardín, cuya construcción queda inacabada al fallecer Charles de Biencourt en 1824. Al heredar la propiedad, su hijo prosigue con el proyecto. Se plantan árboles, especies exóticas para la época (secuoya, cedro, tulipán de Virginia). Se abren caminos sinuosos con puntos que ofrecen vistas agradables y sorprendentes del castillo.

   

© Léonard de Serres / Centre des monuments nationaux

  

Se plantan en el parque especies hasta entonces exóticas: los arbustos preciosos y de origen extranjero (Norteamérica, Sudamérica, China, Asia) forman un abanico de especies rico y variado para el que los propietarios no dudan en gastar grandes sumas acudiendo a los jardineros moda.

Desde enero de 2014 hasta abril de 2015, el Centro de monumentos nacionales ha llevado a cabo una vasta campaña de restauración del parque. A partir de la información obtenida en los archivos, el arquitecto director de los monumentos históricos ha vuelto a diseñar los pasillos como eran en el siglo XIX y ha mandado volver a plantar ciertas especies.

  

© Léonard de Serres / Centre des monuments nationaux

 

La arquitectura de Azay se inscribe en un territorio y un paisaje singular: no se podría apreciar plenamente el castillo sin la joya de su parque intimista.

 

La fauna

El parque es un espacio natural privilegiado donde se puede observar una fauna rica y diversa:

> Las libélulas: se contabilizan en Indre-et-Loire unas sesenta especies de libélulas, algunas de ellas en peligro de extinción. El espejo de agua ofrece un entorno ecológico propicio para estos insectos. Por ello, el Centro de monumentos nacionales participa en un estudio científico sobre su desplazamiento.

> Los murciélagos: las azoteas del castillo acogen a una colonia de murciélagos ratoneros grandes, una especie rara y protegida. La colonia de Azay cuenta con unos cincuenta individuos que anidan de abril a octubre. Se ha acondicionado el paso para que los murciélagos no sean molestados por los visitantes. Durante el día, una cámara infrarroja colocada en el nido permite observarlos. El calendario de las obras de restauración de los tejados se ha establecido en función del periodo de nidificación para perturbar lo menos posible el ciclo de vida de estos animales.  

La Flora

> Ginkgo biloba: el Ginkgo biloba o árbol de los cuarenta escudos es una especie de origen chino introducida en Europa en 1730. Los primeros esquejes de ginkgo circulan en Francia a finales del siglo XVIII; a principios del siglo XIX era todavía una especie rara y  codiciada. 

 

 

Tulipán de Virginia: esta especie, originaria de los Estados Unidos, es introducida en Francia a principios del siglo XVIII.

 

Secuoya: la secuoya es una conífera procedente de América e introducida en Europa en la segunda mitad del siglo XIX, poco después de descubrirse la especie. Si las secuoyas francesas son más pequeñas que las americanas es porque son mucho más jóvenes y no han alcanzado aún su altura máxima.

 

> Cedro del Atlas: el cedro del Atlas es una conífera de silueta majestuosa y amplia. La especie es originaria del Norte de África. Se introduce por primera vez en Francia en 1839: el árbol enseguida llena los parques de los castillos donde su aspecto rivaliza con la monumentalidad de los edificios.

 

> Ciprés calvo o ciprés de Luisiana: originario del sur de los Estados Unidos. Se adapta muy bien a los medios húmedos, por lo que el parque de Azay es ideal para su crecimiento.

 

El espejo de agua 

El famoso espejo de agua es en parte un invento del siglo XX. En el siglo anterior, una terraza recorría el ala sur. En 1950 el brazo del río se ensancha para que el agua rodee la base del castillo, unas obras que ralentizan la corriente y permiten que el castillo se refleje en un espejo de agua. 

 

© Léonard de Serres / Centre des monuments nationaux

  

> Descubrir el salón Biencourt

> Descubrir la habitación renacentista

> Descubrir la historia del monumento